GRACIAS POR HABERNOS LLEVADO A LA RUINA MORAL Y
ECONOMICA
Vivo en una pequeña corrala moderna de casas situada
en el centro del pueblo. Una cancela nos proporciona la independencia necesaria
para facilitarnos entre otras cosas un aparcamiento sencillo.
La corrala está constituida por 14 casas todas ellas
habitadas por familias humildes que por poseer esta condición, nos facilita el
análisis a la situación que en la actualidad se puede equiparar con otras
muchas en cualquier parte de España.
De los catorce vecinos, uno ya ha sido desahuciado
por la financiera correspondiente.
Otros seis, están a la espera de quedarse asimismo
sin sus hogares y solo nos queda la mitad en la que de momento se puede
considerar de cierta normalidad.
De los pendientes de desahucio, todos los miembros
de las unidades familiares están en las listas del paro, a los que hay que
añadir a otras dos que tienen la amenaza inminente.
Es decir, que la mitad del enclave está o puede caer
en una situación límite. Se da la circunstancia de que en una casa por no tener
no tienen ni agua, dado que el
suministro ha sido interrumpido por falta de pago.
Al estar carentes de cualquier tipo de ayuda que por
lo menos les sirviese para poder disponer de un plato de comida, acuden al
despacho de Cáritas del pueblo, en donde los han ido socorriendo con alimentos
que dispensan una vez a la semana. Hasta que las posibilidades de la misma se
han visto desbordadas y solo atienden una vez cada quince días.
El presente estado de las cosas es fácil de
extrapolar a cualquier otro lugar, ya sea en mi pueblo o en cualquier otro, la situación
es repetitiva: grave y sin visos de solución a corto o medio plazo.
Entretanto los responsables del desaguisado, solo
piensan en las elecciones mas próximas para tratar por todos los medios de no
perder la bicoca, de vivir del dinero público.
Todos sabemos que estamos en quiebra técnica y que
los usureros no nos prestaran dinero alguno en tanto y cuanto no se plantee una
reforma en la administración del Estado y eso, tranquilito no lo va a hacer
nunca. Cuando ya no pueda aguantar mas, dimitirá y de marchará a su casa
tranquilamente.
Hoy han aparecido noticias sobre los programas
electorales de los partidos para las elecciones catalanas. Cuando me recobre de
mi estupor, prometo manifestarme al respecto.
Mientras tanto los ecopacifistas de mi pueblo, se
entretienen en volver a la memoria histórica, removiendo tierras y
enfrentamientos entre familias que parecían olvidados. Increíble pero cierto.
Tremendo y real. La vergüenza en la que vivimos es tal que matrimonios como el mío, con dos licenciados universitarios y muchos años de experiencia laboral a nuestras espaldas nos enfrentamos día a día a la desilusión de enviar currículum para nada, y a fantasma cada vez más cercano del desahucio. Esta es la injusticia social en la que vivimos hoy día millones de españoles, mientras pijoprogres de izquierdas y señoritingos de derechas viven en su mundo irreal ajenos al sufrimiento de sus compatriotas.
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