
REPUBLICA SINDICAL
Es habitual que muchos españoles al ser requeridos al respecto, se
confiesen republicanos. A mi entender, es una contestación simplista que
requiere por lo complejo del tema, profundizar en el meollo de la
cuestión. Si la República anhelada es una prolongación de la padecida
por los españoles y que tuvo por final un enfrentamiento entre hermanos,
no me seduce en absoluto.
Por definición
muchos consideramos a España como una nación soberana integradora de
pueblos y tierras. Con un rico y vario patrimonio espiritual y material
común, con una tarea solidaria de elevación total y con un mismo destino
en el mundo.
Y que al cumplir con su sentido integrador, con un
proyecto sugestivo de vida y acción en común se convierte en la Patria
de todos los españoles.
La Partria es sobre todo la unidad de
pueblos varios (con sus lenguas, sus usos y sus características)
integrados en un destino, en una mision colectiva de valor y proyección
universal. Sin esa misión sin ese destino no puede existir
verdaderamente Patria.
Llegar a este estado, significaría la
culminación del cambio de los estamentos sociales de la nación, de la
eliminación de cargas inútiles, de la entronización de una vida de
servicio comunitario, exenta de cualquier resquicio individualista y
deseos aldeanos, que profesan un cariño equivocado al terruño basado en
rasgos etnicos diferenciados, que no impidieron su caminar común a
traves de los siglos.
El reconocimiento de la diversidad de los
pueblos que componen nuestra Patria y el estrechamiento de las
relaciones con las naciones hispanoamericanas hermanas con un trato de
igual a igual, integrador y sincero, completaria el mapa conceptual de
la forma de republica deseada.
A los que desean el cambio de régimen tienen que tener claro las razones expuestas. Una vuelta a la República del Frente Popular es muy probable que acabase de la misma forma que lo hizo la vez anterior.
Se necesita de manera urgente que a traves del Sindicato falangista se forme una corriente de opinon favorable a base de solucionar o dar saluciones para el mundo laboral. Somos sindicalistas y como tal tenemos que comportarnos
Es habitual que muchos españoles al ser requeridos al respecto, se confiesen republicanos. A mi entender, es una contestación simplista que requiere por lo complejo del tema, profundizar en el meollo de la cuestión. Si la República anhelada es una prolongación de la padecida por los españoles y que tuvo por final un enfrentamiento entre hermanos, no me seduce en absoluto.
Por definición muchos consideramos a España como una nación soberana integradora de pueblos y tierras. Con un rico y vario patrimonio espiritual y material común, con una tarea solidaria de elevación total y con un mismo destino en el mundo.
Y que al cumplir con su sentido integrador, con un proyecto sugestivo de vida y acción en común se convierte en la Patria de todos los españoles.
La Partria es sobre todo la unidad de pueblos varios (con sus lenguas, sus usos y sus características) integrados en un destino, en una mision colectiva de valor y proyección universal. Sin esa misión sin ese destino no puede existir verdaderamente Patria.
Llegar a este estado, significaría la culminación del cambio de los estamentos sociales de la nación, de la eliminación de cargas inútiles, de la entronización de una vida de servicio comunitario, exenta de cualquier resquicio individualista y deseos aldeanos, que profesan un cariño equivocado al terruño basado en rasgos etnicos diferenciados, que no impidieron su caminar común a traves de los siglos.
El reconocimiento de la diversidad de los pueblos que componen nuestra Patria y el estrechamiento de las relaciones con las naciones hispanoamericanas hermanas con un trato de igual a igual, integrador y sincero, completaria el mapa conceptual de la forma de republica deseada.
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