domingo, 19 de febrero de 2012

Europa y España




EUROPA Y ESPAÑA

En un escrito anterior hacía referencia a los tiempos en que, como pidiendo limosna los políticos de entonces trataban de meternos con calzador en la Europa de los mercaderes.
En ese tiempo muestras relaciones comerciales con la Comunidad eran como país de trato preferente. Es decir, la exportación de nuestros productos al mercado europeo gozaba de protección arancelaria. Sin contraprestaciones a cambio. Cuando al fin los que iban a ser nuestros socios comunitarios dieron el plácet para nuestro ingreso y vista las condiciones que nos ponían para ello, desde la Falange se advirtió por activa u por pasiva que tal acuerdo iba a traer la ruina a muchos agricultores y pescadores.
Primero se arrancaron cepas y olivos, sustituyéndolos por subvenciones para otros productos. Personalmente, desde entonces., me causa tristeza ver los campos de viñedos y olivos, arrasados como si se hubiese pasado una guerra.
Todavía no he comprendido del todo por qué cada vez que existe un problema, los políticos lo tratan de solucionar a base se subvenciones. Es como si te duele una muela y te dan un calmante: transcurridas unas cuantas horas, el efecto del medicamento habrá terminado y el dolor reaparecerá con mas virulencia.
Pero si hay un problema que es de vital trascendencia para un sector productivo español es el de la pesca.
Tiempo atrás la renovación de  convenio de pesca con el sobrino del rey, o sea  el sátrapa de Marruecos, siempre nos costaba dejarnos algún jirón de nuestra piel, ante la intransigencia patológica de nuestro vecino. Pero de una forma u otra, al final el convenio se sacaba adelante y la flota pesquera podía continuar faenando en los caladeros marroquíes sin peligro de ser apresados y condenados a cuantiosas multas.
A partir de nuestra entrada en la Comunidad, las negociaciones siguieron siendo bilaterales, pero el interlocutor válido con el gobierno marroquí era el bloque comunitario y no el gobierno español, que como en otras muchas cosas ya no pintaba nada.
Hemos llegado a este año y el convenio de pesca no ha sido renovado. Y por consiguiente, nuestros barcos tendrán prohibido faenar en esas aguas.
La ruina –una mas,- está servida y en pueblos como Barbate y otros aledaños, sus gentes, al no tener trabajo, se ven obligados a ganarse la vida por procedimientos de dudosa legalidad.
Resumiendo: Europa le va a ofrecer un trato preferente a Marruecos para la exportación de frutas y verduras. Ruina para agricultores españoles. El tratado de pesca con Marruecos ha caducado. No podemos faenar. Ruina para nuestros pecadores andaluces.
Ser. Del Gobierno: ¿Tienen alguna solución al respecto?  Pues si la tienen, háganosla saber.  

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