EUROPA Y ESPAÑA
En un escrito anterior hacía referencia a los
tiempos en que, como pidiendo limosna los políticos de entonces trataban de
meternos con calzador en la Europa de los mercaderes.
En ese tiempo muestras relaciones comerciales con la
Comunidad eran como país de trato preferente. Es decir, la exportación de
nuestros productos al mercado europeo gozaba de protección arancelaria. Sin contraprestaciones
a cambio. Cuando al fin los que iban a ser nuestros socios comunitarios dieron
el plácet para nuestro ingreso y vista las condiciones que nos ponían para
ello, desde la Falange se advirtió por activa u por pasiva que tal acuerdo iba
a traer la ruina a muchos agricultores y pescadores.
Primero se arrancaron cepas y olivos, sustituyéndolos
por subvenciones para otros productos. Personalmente, desde entonces., me causa
tristeza ver los campos de viñedos y olivos, arrasados como si se hubiese
pasado una guerra.
Todavía no he comprendido del todo por qué cada vez
que existe un problema, los políticos lo tratan de solucionar a base se
subvenciones. Es como si te duele una muela y te dan un calmante: transcurridas
unas cuantas horas, el efecto del medicamento habrá terminado y el dolor reaparecerá
con mas virulencia.
Pero si hay un problema que es de vital
trascendencia para un sector productivo español es el de la pesca.
Tiempo atrás la renovación de convenio de pesca con el sobrino del rey, o
sea el sátrapa de Marruecos, siempre nos
costaba dejarnos algún jirón de nuestra piel, ante la intransigencia patológica
de nuestro vecino. Pero de una forma u otra, al final el convenio se sacaba
adelante y la flota pesquera podía continuar faenando en los caladeros marroquíes
sin peligro de ser apresados y condenados a cuantiosas multas.
A partir de nuestra entrada en la Comunidad, las negociaciones
siguieron siendo bilaterales, pero el interlocutor válido con el gobierno
marroquí era el bloque comunitario y no el gobierno español, que como en otras
muchas cosas ya no pintaba nada.
Hemos llegado a este año y el convenio de pesca no
ha sido renovado. Y por consiguiente, nuestros barcos tendrán prohibido faenar
en esas aguas.
La ruina –una mas,- está servida y en pueblos como
Barbate y otros aledaños, sus gentes, al no tener trabajo, se ven obligados a
ganarse la vida por procedimientos de dudosa legalidad.
Resumiendo: Europa le va a ofrecer un trato
preferente a Marruecos para la exportación de frutas y verduras. Ruina para
agricultores españoles. El tratado de pesca con Marruecos ha caducado. No
podemos faenar. Ruina para nuestros pecadores andaluces.
Ser. Del Gobierno: ¿Tienen alguna solución al
respecto? Pues si la tienen, háganosla saber.
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