domingo, 23 de septiembre de 2012

EL INCLITO LLAMAZARES




EL INCLITO LLAMAZARES

Para ser sincero debo admitir que el doctor en medicina por la prestigiosa Facultad de La Habana, Gaspar Llamazares, ha sido un personaje que me ha llamado la atención, por su habilidad para manipular con destreza en las turbulentas aguas de la política. Jamás ha dicho ni hecho nada que mereciese estar de acuerdo con él, sin embargo al igual que otros personajes con los méritos descritos ha despertado mi curiosidad y reforzado mi convicción de que en la estrategia marxista el fin siempre justifica los medios.
Gaspar, es el prototipo de comunista que se declara víctima de cualquier hecho que ocurra y sirva para echar paladas de arena sobre la espalda de la derecha.
El Prestige y su chapapote, la guerra de Irak, (cuidado que se puso pesado con la pegatina de No a la guerra) lo llevaron a un estado de delirio tal, que de cada diez palabras que pronunciaba sin mas remedio una de ellas era Irak. Prometo que a mí me parecía que al tío se le estaba poniendo cara de iraquí.
Después  Zapatero ganó las elecciones y al conseguir mayoría absoluta dio de lado a su compañero de pancarta, que quedó ante su partido como Cagancho cuando fue a Talavera y como consecuencia de ello fue destituido de coordinador de Izquierda Unida, como castigo por su nefasta  gestión . Para más Inri, el grupo que con Anguita llegó a ser la tercera fuerza política, con Llamazares de pope, ha pasado al grupo mixto, aunque hay que reconocer que el doctor es como los buñuelos, en cuanto se le da el micrófono crece como por ensalmo.
Ante el cúmulo de adversidades que lo han rodeado en los últimos tiempos, bien creía que su carrera política tocaba a su fin, y por esta creencia entono el mea culpa: he menospreciado la capacidad de sobrevivir ante la adversidad que posee nuestro personaje, que tras recobrar el aliento, se dispone a volver a la senda del mando.
En las últimas elecciones el descalabro ha continuado y como es lógico el nuevo Coordinador de la coalición, es el portavoz de la misma ante el Congreso.
Llamazares vista la facilidad de palabra que tiene su sucesor, decidió hacerle lisa y llanamente la cama. Cada vez que a Izquierda Unida se le solicitaba su opinión sobre cualquier tema, Gaspar, se adelantaba a su jefe y emitía la suya en nombre de todos. El fraude no podía llegar mucho más lejos, y Cayo Lara se ha hecho con los mandos, con sus muchas taras pero eso no es Llamazares el que lo tiene que decidir.
Mas cuando parecía que ya no podía permanecer por mas tiempo en primera línea, se nos presenta con un nuevo partido que se integrará en la Coalición de Izquierda Unida y hasta aquí hemos llegado, no soy capaz de entender la trapalada que a buen seguro prepara. Espero expectante.      

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