EL INCLITO LLAMAZARES
Para ser sincero debo admitir que el doctor en
medicina por la prestigiosa Facultad de La Habana, Gaspar Llamazares, ha sido
un personaje que me ha llamado la atención, por su habilidad para manipular con
destreza en las turbulentas aguas de la política. Jamás ha dicho ni hecho nada
que mereciese estar de acuerdo con él, sin embargo al igual que otros
personajes con los méritos descritos ha despertado mi curiosidad y reforzado mi
convicción de que en la estrategia marxista el fin siempre justifica los
medios.
Gaspar, es el prototipo de comunista que se declara
víctima de cualquier hecho que ocurra y sirva para echar paladas de arena sobre
la espalda de la derecha.
El Prestige y su chapapote, la guerra de Irak,
(cuidado que se puso pesado con la pegatina de No a la guerra) lo llevaron a un
estado de delirio tal, que de cada diez palabras que pronunciaba sin mas
remedio una de ellas era Irak. Prometo que a mí me parecía que al tío se le estaba
poniendo cara de iraquí.
Después Zapatero ganó las elecciones y al conseguir
mayoría absoluta dio de lado a su compañero de pancarta, que quedó ante su
partido como Cagancho cuando fue a Talavera y como consecuencia de ello fue
destituido de coordinador de Izquierda Unida, como castigo por su nefasta gestión . Para más Inri, el grupo que con
Anguita llegó a ser la tercera fuerza política, con Llamazares de pope, ha
pasado al grupo mixto, aunque hay que reconocer que el doctor es como los
buñuelos, en cuanto se le da el micrófono crece como por ensalmo.
Ante el cúmulo de adversidades que lo han rodeado en
los últimos tiempos, bien creía que su carrera política tocaba a su fin, y por
esta creencia entono el mea culpa: he menospreciado la capacidad de sobrevivir
ante la adversidad que posee nuestro personaje, que tras recobrar el aliento,
se dispone a volver a la senda del mando.
En las últimas elecciones el descalabro ha
continuado y como es lógico el nuevo Coordinador de la coalición, es el
portavoz de la misma ante el Congreso.
Llamazares vista la facilidad de palabra que tiene
su sucesor, decidió hacerle lisa y llanamente la cama. Cada vez que a Izquierda
Unida se le solicitaba su opinión sobre cualquier tema, Gaspar, se adelantaba a
su jefe y emitía la suya en nombre de todos. El fraude no podía llegar mucho
más lejos, y Cayo Lara se ha hecho con los mandos, con sus muchas taras pero
eso no es Llamazares el que lo tiene que decidir.
Mas cuando parecía que ya no podía permanecer por
mas tiempo en primera línea, se nos presenta con un nuevo partido que se
integrará en la Coalición de Izquierda Unida y hasta aquí hemos llegado, no soy
capaz de entender la trapalada que a buen seguro prepara. Espero expectante.
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