IDEOLOGIA Y ESTRATEGIA
Según una norma básica de la infantería, durante una
batalla, el soldado en la trinchera, tiene que resolver de forma rápida y
eficiente el siguiente paso a dar para acercarse o culminar la misión
encomendada.
A tal efecto deberá plantearse las siguientes
preguntas: ¿A dónde? ¿Por dónde? ¿Cómo? Y ¿Cuándo?
Solo si la elección es la adecuada la empresa tendrá
éxito. Cualquier fallo en la estrategia a seguir, significará la mas que
probable baja del combatiente y la pérdida de una posición consolidada
Al hilo de lo expuesto, me voy a referir al
magnífico trabajo realizado por los camaradas de Falange Española de las Jons,
con la propuesta de un modelo de sociedad diferente a todos los existentes en
la política no solo de España sino del mundo.
Estoy total y absolutamente de acuerdo con las
medidas para la regeneración moral de la vida política en concordancia con
nuestra ideología, presentando al hombre persona como eje del sistema.
Siguiendo por una serie de reformas en todos los ámbitos, encaminadas a la consecución
de una España mas justa. La filosofía de las propuestas es ortodoxa y como
falangista, solo leerlas, me llena de
satisfacción y orgullo.
La propuesta aclara por si sola la primera pregunta
del infante: ¿A dónde? El programa está dirigido a todas aquellas personas sin
excepción, que están desengañados de la podredumbre y farsa de la partitocracia
y no encuentran por mas que la busquen, una alternativa de gobierno que
satisfaga sus necesidades. No solo las económicas, que también, sino las
encaminadas a devolver a los españoles la libertad acompañada por la
inseparable dignidad y por supuesto, de la justicia social.
El problema se suscita, al intentar despejar las
otras incógnitas: ¿Por dónde? ¿Cómo? Y ¿Cuándo? Que solo será factible si se
sigue una buena estrategia; aquella que
sirve de complemento indispensable para que lo que se da a conocer no caiga en
terreno baldío, por no contar con los propagadores suficientes.
Una minoría exigua, por muy preparada doctrinalmente
que esté, no es suficiente para extender y hacer comprender la bondad y validez
de nuestros planteamientos. Podemos tener los mejores oradores. Camaradas con
un verbo fluido, preparados para hablar en público y no defraudar al auditorio.
Pero existe un inconveniente: en la actualidad nadie es capaz de preparar ese
auditorio. Es mas, algunos se dedicarán a desprestigiar y a boicotear cualquier
comparecencia pública, por no dar su brazo a torcer en un ejercicio de soberbia
y de anteponer el interés de la Falange en general al suyo en particular.
El ¿Cómo? Es otra faceta a analizar. Los grupos falangistas existentes no reúnen uno a uno los
medios económicos y humanos suficientes para organizar actos a los que asistan
un número aceptable de personas. Que despierten la curiosidad de los que no son
falangistas, pero que se animen ante la masiva asistencia al evento. Por decirlo
de otra manera, aplicar la táctica de Queipo de Llano en Sevilla. Que pena la
desunión, pero es inútil insistir en hierro frío.
Por último a la pregunta de ¿Cuándo? Soy consciente,
que mi criterio al respecto puede ser difícil de entender. Dada la proximidad
de las elecciones, resulta casi imposible el tratar de que la propuesta sea
tenida en cuenta por el españolito de a pie. ¿Quién se la va a explicar? Me
temo que muy pocos. Circunstancia que no debe de causar desánimo ni
frustración. Todo lo contrario: los falangistas en este caso, han demostrado
que son capaces de plasmar por escrito un proyecto atractivo y digno. Ese es el
camino a seguir. Recordar que el agua es infinitamente mas blanda que la roca.
Pero su persistente labor de desgaste originada por su recorrido sobre ella,
terminará por desgastarla y destruirla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario